El Nuevo Herald
Op-Ed: Sen. Rick Scott
August 31, 2020

Con la elección presidencial dominando las noticias, pocos estadounidenses se han dado cuenta de que en este momento el Senado de Estados Unidos está considerando una reforma masiva del sistema de inmigración de nuestra nación. Y, al estilo de Washington, la realidad es que podría aprobarse sin un solo voto en el Senado. Lo leyó correctamente: se está considerando un cambio importante en nuestro sistema de inmigración bajo “consentimiento unánime” en el Senado federal, lo que significa que este proyecto de ley podría aprobarse sin que vaya a votación.

La legislación no ha sido aprobada porque soy el ÚNICO senador deteniéndolo. Recientemente me opuse a un proyecto de ley que creo que podría tener impactos negativos a largo plazo en nuestro sistema de inmigración y el futuro económico de la Florida. Solo en Washington los políticos podrían intentar pasar legislación de manera sigilosa sin que los ciudadanos americanos comprendan el impacto de la misma.

Estoy orgulloso de representar a la Florida, un estado que celebra la diversidad. Somos un estado que le da la bienvenida a inmigrantes de todo el mundo y hemos tenido éxito gracias a las muchas contribuciones de nuestra diversa comunidad. Como Gobernador y ahora como Senador, es mi trabajo proteger la diversidad que tanto apreciamos.

La mayoría de los americanos están de acuerdo en que cualquier reforma migratoria debe también abordar la seguridad de nuestra frontera. De igual forma, cualquier reforma migratoria debe ser justa y tener sentido para los ciudadanos y la economía de Estados Unidos, así como para las personas alrededor del mundo que quieren vivir el sueño americano.

Si bien aprecio el trabajo de mis colegas en la “Ley de Equidad para Inmigrantes Altamente Calificados” (S.386), la legislación se queda corta en su intento de mejorar la crisis de inmigración. El proyecto de ley tiene como objetivo resolver el atraso de visas basadas en empleo (EB) eliminando los límites numéricos por país. Sin embargo, lo haría a expensas de los trabajadores estadounidenses, inmigrantes altamente calificados, trabajadores de América Latina y Europa, así como las industrias más importantes de la Florida.

Actualmente Estados Unidos pone un límite de 7% por país en las visas por empleo que otorga anualmente para inmigrantes altamente calificados. Eliminar este límite por país reduciría inicialmente los atrasos y el tiempo de espera para los trabajadores que vienen de los países con el mayor número de solicitudes de visa EB: India y China. Alrededor del 75% de las solicitudes de visa EB actuales provienen solo de estos dos países. Simpatizo mucho con aquellos que están o han esperado tiempos extremadamente largos para que sus visas EB sean procesadas y quiero encontrar una solución para este problema, pero no podemos crear un sistema injusto que favorezca a ciertos países sobre otros o perjudique a los inmigrantes que no son de estas naciones.

Si bien el 80% de los titulares de visas H1-B son de India, la mayoría de las visas EB se destinan a trabajadores calificados provenientes de más de 100 países diferentes y de una amplia gama de industrias. La eliminación del límite por país proporcionaría una ventaja injusta a los trabajadores de países con un número alto de atrasos en el proceso: India y China.

Muchos constituyentes han compartido cómo este proyecto de ley afectaría a las personas en la Florida, especialmente a aquellos que vienen a nuestro estado de América Latina. La economía vibrante de la Florida y nuestra ubicación como punto de entrada a América Latina nos ha permitido convertirnos en un centro global para el comercio y los negocios. También debemos mirar los sectores que se beneficiarían injustamente de eliminar este límite, en particular la industria tecnológica, y aquellos que se verían afectados.

Según la Oficina de Análisis Económico, en el 2017 la Florida ocupó el cuarto lugar en EEUU y el primer lugar en el sureste en empleos relacionados a inversión extranjera directa con un total de 368,100 empleos respaldados por empresas mayoritariamente extranjeras y 432,500 empleos respaldados por afiliados de propiedad extranjera. Las empresas en la Florida que dependen de empleados con visas EB se verían afectadas negativamente por esta ley.

Necesitamos una solución que proteja a los trabajadores americanos y la diversidad que valoramos, y tengo la esperanza de que mis colegas en el Senado están dispuestos a trabajar conmigo para lograr esos objetivos.

¿Qué habilidades necesita Estados Unidos? ¿Estamos haciendo lo suficiente para proteger los trabajos americanos? ¿Qué sectores dependen de los trabajadores nacidos en el extranjero? ¿Qué estamos haciendo para proteger nuestro sector tecnológico de la amenaza de la China comunista?

Cualquier reforma debe hacer una cosa por encima de todas las demás: proteger a los trabajadores americanos. La Florida depende y emplea a trabajadores en una amplia gama de industrias que incluyen comercio, turismo, transporte y agricultura.

Aunque la versión actual de S.386 no es la respuesta, estoy comprometido a trabajar con mis colegas en una solución que tenga sentido para la Florida y permita la participación de más personas. Si no hacemos algo al respecto, los efectos a largo plazo de esta “solución rápida” podrían tener efectos negativos en la economía de la Florida y la diversidad que hemos trabajado tanto para proteger.

Rick Scott es el senador federal (republicano) de Florida. Fue gobernador del estado del 2011 al 2019
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