Orlando Sentinel
Op-Ed: Sen. Rick Scott
August 7, 2019

He tenido la oportunidad de visitar a Puerto Rico en diez ocasiones como gobernador y senador de la Florida. Me he reunido con muchas familias y creadores de empleo que llaman a la Isla su hogar.

En las últimas décadas, hemos visto a muchas familias puertorriqueñas mudarse a la Florida en busca de tener un futuro más próspero, pero merecen ese futuro en la Isla.

Al igual que las familias de la Florida, las familias puertorriqueñas quieren buenos trabajos, quieren que sus hijos obtengan una buena educación y quieren vivir en vecindarios seguros.

Puerto Rico tiene la oportunidad de marcar el comienzo de una nueva ola de liderazgo que debe centrarse en cambiar la economía e invertir en el futuro de la Isla.

Algunos de los recientes líderes de Puerto Rico han descuidado brindarle a Puerto Rico la oportunidad de aprovechar las inmensas oportunidades que ofrece la Isla.

Esto ha afectado la economía de la Isla y su gente. Desde el 2010, más de 500,000 personas han abandonado Puerto Rico, una disminución de la población de más del 14%. Las familias se van de Puerto Rico porque no pueden conseguir trabajo. La tasa de desempleo de Puerto Rico es del 8%, más del doble de la tasa en el continente. La tasa de pobreza de Puerto Rico es del 44%, más del triple del promedio nacional. Más del 40% de las familias puertorriqueñas reciben asistencia social.

Muchos de los que abandonaron Puerto Rico se han mudado en masa a la Florida, donde hemos creado más de 1.7 millones de empleos en los últimos ocho años.

Muchos de esos trabajos provienen de la industria del turismo: por cada 67 turistas que visitan la Florida, se crea otro trabajo. En mis ocho años como gobernador, aumentamos nuestro turismo de 82 millones a 126 millones turistas en el 2018. Por el contrario, solo 6 millones de turistas visitaron a Puerto Rico en el 2018.

Puerto Rico tiene muchas oportunidades para invertir en su industria turística. Es una hermosa Isla, con gente maravillosa, una historia fascinante y buen clima. Si Puerto Rico puede aumentar el número de turistas anuales en cinco millones, podría significar unos 75,000 empleos adicionales para las familias en la Isla.

Puerto Rico también podría beneficiarse de la ola de retirados Baby Boomers. En los últimos 40 años, la población de la Florida ha crecido en más de 11.5 millones de personas. Muchos se mudaron a la Florida para retirarse o compraron segundas viviendas para pasar el invierno. En los últimos 40 años, los Villages, una comunidad de retiro planificada en la Florida central, ha crecido de cero a 125,000 personas, creando alrededor de 30,000 empleos para los residentes del condado de Sumter. Tenemos desarrollos similares en toda la Florida, con nuevos proyectos que se inician cada año.

Hacer de la Isla un destino para los retirados podría ser una oportunidad significativa para crear empleos para las familias puertorriqueñas.

La Florida tiene 15 puertos marítimos. Como gobernador, me concentré en la infraestructura portuaria y en el desarrollo de relaciones comerciales en todo el mundo. Como resultado, aumentamos el comercio y los empleos relacionados con el comercio en más de 300,000 en los últimos ocho años. Por su ubicación, Puerto Rico tiene una oportunidad similar para construir su economía comercial y crear empleos.

Recientemente hablé en la conferencia de los Industriales de Puerto Rico. Con la estructura fiscal y el entorno regulatorio adecuado, Puerto Rico tiene la oportunidad de desarrollar su economía de manufacturación para competir con cualquiera.

Puerto Rico tiene muchas oportunidades para invertir en su economía y su gente. Estoy seguro de que muchas personas trabajadoras en la Isla tienen mejores ideas que yo sobre oportunidades de crecimiento económico. Pero necesitan un liderazgo agresivo y responsable para tener visión y ver el futuro que la gente merece.

Como el nuevo senador federal de la Florida, estoy comprometido en luchar por Puerto Rico en el Congreso y asegurarme de que las familias en la Isla tengan la oportunidad de vivir el sueño americano. Prometí ser la voz de Puerto Rico en el Senado de los Estados Unidos y eso nunca cambiará.

Eso significa abogar por las necesidades a corto plazo como la ayuda para desastres y exigirle responsabilidad a su liderazgo. Pero también significa ayudar a prepararse para el futuro y ayudar a los puertorriqueños a construir un futuro brillante para las generaciones venideras.

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